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            Maoz Israel Report          Desde 1976          Fundado por Ari y Shira Sorko-Ram

En este número:
Relatos de Soldados | Las Fuerzas de Defensa de Israel y los Soldados Judíos Mesiánicos 
Samir Kuntar y la última Carcajada  | ¡Nuestra Congregación Celebra!
Reunión anual de la Junta Internacional de Maoz

Relatos de Soldados

 


Octubre 2008
Tishrei - Heshvan 5769

 

 


 

En cierta época los soldados israelíes que eran judíos mesiánicos y que practicaban su fe abiertamente, enfrentaron un tiempo bastante desafiante en el ejército. Las autoridades eran suspicaces, y consideraban a los creyentes como pertenecientes a una secta extraña. Muchas veces se les negaba ocupar puestos de mayor responsabilidad. No obstante, lentamente, algunas partes del ejército comenzaron a ver que, vez tras vez, los judíos mesiánicos constituyen soldados sumamente estables, responsables y excelentes en todo.

En la actualidad, en promedio, hay cerca de 200 sirviendo en el ejército en cualquier momento dado (los hombres durante tres años y las mujeres durante dos años). Algunos están trabajando en puestos de inteligencia. Y más y más están llegando a ser oficiales en el ejército; aun cuando sus superiores saben que son creyentes en Yeshua.

Sin embargo, otros en realidad están batallando a causa de una pesada oposición; especialmente de parte de oficiales ortodoxos. Tienen una gran necesidad de que su congregación, y aquellos que aman a Israel, oren por ellos.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

 

 

No tenemos permitido mostrarles los rostros de estos dos soldados cuyos relatos aparecen en esta edición por diferentes razones. Pero podrán ver y sentir su corazón.

Shira Sorko-Ram

Servir en las Ciudades Bíblicas Antiguas de Israel  

Nací en América del Sur e hice aliyah [inmigré] a Israel con mi madre y mis hermanas a los 12 años. Nos dirigíamos a Jerusalén, pero era exactamente el tiempo de la segunda intifada cuando los hombres-bomba suicidas periódicamente estaban asesinando civiles. Así que mi madre decidió que nos mudáramos a una ciudad al sur de Tel Aviv.

Mi familia y yo somos judíos mesiánicos consagrados y creíamos que Dios nos había traído a casa, a nuestra tierra, así como Moisés y los profetas lo habían prometido. No obstante, nuestra vida no era fácil. Fui enviado a un internado exclusivo para niños cuyas familias tenían problemas financieros; un tiempo sumamente solitario para mí, especialmente al principio. Luego terminé la escuela de enseñanza media-superior en un buen kibbutz.

Los jóvenes de mi kibbutz —lo cual se aplica casi a todos los kibbutzim— eran sionistas dedicados y realmente querían servir a su país. En el kibbutz, la mayoría de los muchachos de mi edad querían formar parte de una unidad de combate, al igual que yo. Fui aceptado en una unidad relativamente nueva, que todavía no tenía una gran reputación como unidad de combate, en comparación con otras unidades como la compañía Golani. Yo estaba un poco decepcionado, pero decidí poner todo mi esfuerzo dondequiera que me tocara servir. Pronto descubrí que mi destacamento iba a ser enviado como unidad de combate a la zona de Judea y Samaria de nuestro país [Cisjordania].

Luego me enteré de que otro creyente, amigo de mi hermana, también formaba parte de esta unidad, lo cual me alentó bastante. Después de eso me dijeron que uno de los oficiales anteriores de la unidad también había sido [y es] judío mesiánico. Entonces sentí que mi vida estaba siendo dirigida por el Espíritu Santo. El adiestramiento básico se llevó a cabo durante el invierno y todos los que lo tomaron les podrán decir que fue un tiempo sumamente difícil de nuestra vida. No obstante, de 90 soldados, fui escogido como el mejor de ellos.

Después de eso, fui escogido para ser entrenado como comandante y nuevamente pasé por un adiestramiento sumamente difícil. A medida que los ejercicios se intensificaban, descubrí que mi rodilla derecha me estaba molestando tanto que apenas podía caminar. Cuando iba en el camión tenía que estirarla hacia el frente y apenas podía soportar el dolor. Para mi tristeza estaba pensando en que tendría que dejar el entrenamiento. Acudí a mi congregación para que oraran por mí, y el dolor simplemente desapareció; y jamás ha regresado hasta hoy.

Después de haber comenzado mi adiestramiento como comandante, los doctores encontraron una pequeña bola en mi pecho. Me realizaron una revisión general y examinaron mi cerebro en busca de alguna irregularidad que pudiera haber causado la bola en mi pecho. Encontraron una pequeña bola en el cerebro. Mi familia y mi congregación oraron intensamente por mí. Una operación cerebral hubiera significado el fin de mi carrera en el ejército. Las pruebas verificaron que la bola en mi cerebro no era peligrosa. Me removieron la bola del pecho y pude regresar al ejército. Le doy a Dios toda la gloria por mi sanidad.

Después de haber terminado el adiestramiento como comandante (curso mackim), ahora sirvo como comandante en Siquem, la ciudad antigua en la que Dios le prometió a Abraham por primera vez esta tierra. Siquem es la zona más peligrosa fuera de la franja de Gaza. Y como tiene una fuerte infraestructura terrorista, Israel no tuvo otra opción que aislar la zona completamente, y revisar a todos los que entran y salen de la ciudad para evitar que los terroristas pasen a Israel. Continuamente somos enviados en misiones con el fin de realizar operativos en Siquem para arrestar células terroristas.

De hecho, estábamos planeado una gran operación hace unas semanas, pero sucedió que Condoleezza Rice estaba en el país y ejerció tanta presión sobre el gobierno que el primer ministro Ehud Olmert canceló la operación.

El año pasado, en esta época, justo antes de Rosh HaShana (el Año Nuevo judío) mi unidad estaba a cargo del punto de revisión principal y un niño de 10 años quiso pasar. Nuestra primera impresión fue dejarlo entrar ya que era muy joven, pero luego le pedimos que abriera su morral. Para nuestra conmoción traía partes para armar tres bombas. Al día siguiente, quiso entrar un muchacho mayor con los brazos cruzados frente a su estómago. Cuando le pedimos que levantara las manos, vimos que traía más partes para las bombas.

A través de la información obtenida de parte de estos niños, el ejército descubrió que había un plan para llevar a cabo un inmenso ataque terrorista durante el Año Nuevo, y que algunas partes de estas bombas ya habían logrado pasar por el punto de revisión y que estaban esperando el resto en Tel Aviv para ser ensambladas. Se evitó un desastre terrible gracias a la vigilancia de mi unidad.

Creo que Dios está bendiciendo a nuestra unidad porque hace algunos meses la infraestructura terrorista era realmente grande en Siquem. Ahora solamente quedan algunas células. De hecho, cuando los terroristas piensan que vamos por ellos, como último recurso, se encierran en cárceles bajo la jurisdicción de la Autoridad Palestina, donde no tenemos permitido intervenir. Por supuesto, tan pronto nuestras tropas terminan sus operaciones, la AP los deja salir de la cárcel.

Estoy agradecido con Dios de que no haya podido pasar un solo hombre-bomba suicida a Israel desde Cisjordania en más de un año. (Un hombre-bomba se hizo estallar en Dimona, y otro fue ejecutado antes de que pudiera hacerse explotar, pero habían pasado la frontera desde Gaza).

Ahora estamos siendo enviados a Belén porque allí se ha ido acumulando mucha de la jihad islámica.

Mis soldados y mi unidad saben que soy un creyente mesiánico. Saben que asisto a mi congregación en Shabbat, cada vez que puedo estar en casa los fines de semana, y saben que amo a Dios. En este punto, no les importa ni para bien ni para mal. Pero cuando llevaba tarjetas en mi bolsillo con promesas de los Salmos, todos mis soldados querían la misma tarjeta. Y luego cuando traía una edición de bolsillo del libro de los Salmos que me dio el pastor Ari, todos mis soldados también querían una copia. El comandante de mi curso, quien es un judío ortodoxo, al saber que soy judío mesiánico me dijo: “Vas a ser un buen comandante porque tienes valores fuertes que dirigen tu vida”.

Tengo planeado en los meses siguientes tomar un curso de adiestramiento para oficiales, lo cual significa que después de mi servicio de tres años, podré entrar al ejército regular y convertirme en oficial de carrera. No veo el ejército como una obligación. Lo veo como un privilegio; para guardar y proteger la tierra que Dios le dio a nuestros antepasados.

Aferrándose a la Fe en Una de las Unidades Más Rudas 

Nací en Asdod y crecí en la parte sur de Israel. Mi padre sirvió en el ejército regular durante 13 años. Mi madre, cuya familia proviene de Yemen, cultivaba flores y exportaba nuestras flores a los Estados Unidos. A medida que el negocio creció, decidió pasar un poco de tiempo en los EE. UU. aprendiendo nuevas técnicas y estudiando de cerca el lado estadounidense de la operación de exportación de flores.

Cuando mi madre se dio cuenta de que necesitaba más tiempo en los Estados Unidos, toda nuestra familia se mudó a Indiana donde vivimos durante un año y medio. La cabeza del negocio, del lado del estado, era una persona maravillosa y nos acercamos bastante a él, a su esposa y a sus hijos. Eran creyentes dedicados en Yeshua y la Biblia, y amaban al pueblo israelí como el pueblo escogido de Dios.

Mis padres comenzaron a buscar en Moisés y en los profetas para ver lo que predecían acerca de la repatriación del pueblo judío en los postreros días, y la promesa de un Redentor que haría volver al pueblo hacia sí mismo. Mis padres volvieron a Israel como creyentes en Yeshua, el Rey y Mesías de nuestro pueblo.

Era muy joven cuando viajamos a los Estados Unidos, así que no recuerdo haber pensado demasiado acerca de la fe, pero cuando llegué a la adolescencia comencé a asistir a los congresos de jóvenes judíos mesiánicos, y fue en ese tiempo que me convertí en un creyente nacido de nuevo.

Mi padre, habiendo estado en el ejército durante tantos años me influenció fuertemente para enlistarme en una unidad de combate en el ejército. Mi hermano mayor servía como oficial en el ejército regular, y como creyente había tenido muchas luchas a causa de su fe.

Mientras que sus compañeros soldados, quienes eran bastante seculares, lo aceptaban como era, sus superiores inmediatos eran ortodoxos e hicieron su vida casi insoportable. Querían que se saliera, y finalmente lo hizo después de una persecución sumamente pesada. Ahora vive en los EE. UU. y tiene una fe firme en Yeshua.

Aunque yo sabía que sería difícil en muchas formas, cuando me llegó el turno de enlistarme, decidí solicitar una unidad de combate. Así que sucedió que fui asignado a una de las unidades más rudas de todo el ejército. Constantemente somos enviados a misiones peligrosas de las que no puedo hablar.

Cuando fui a mi entrevista de colocación, les dije claramente que soy judío mesiánico. Me interrogaron durante casi un día completo para ver si era miembro de alguna secta, pero luego, al parecer, quedaron satisfechos con las respuestas que les di. Durante los primeros meses, al pasar por el adiestramiento básico y el primer entrenamiento, me mantuve cerca del Señor, leyendo mi Biblia y orando, siempre que tenía tiempo libre. Cuando asistí al congreso para soldados mesiánicos, vi si había otro creyente en mi destacamento. Pero no había ni uno.

Sin embargo, seguí firme en mi fe. Luego fui asignado a esta unidad tan ruda y descubrí que mis oficiales inmediatos eran ortodoxos. Muchas veces mi vida está en peligro por las operaciones en las que participamos y quedo fuera de contacto del resto del mundo durante largos periodos. Lentamente, sentí como me enfriaba cada vez más con respecto a mi fe.

Los muchachos de mi unidad son sumamente rudos, y comencé a salir con ellos, por lo cual he pasado menos tiempo en mi congregación con mis amigos creyentes.

Estoy casi a la mitad de mi servicio militar de tres años y he tomado la decisión de que quiero ser un creyente fiel. Los encuentros con mi pastor me han ayudado a regresar a un fuerte caminar con mi Mesías.

Algunos soldados creyentes pasan por situaciones más difíciles que otros. Hay compañías en las que la mayoría son seculares, y no tienen problemas por ser soldados creyentes. Pero donde hay muchos judíos ortodoxos tradicionales, los oficiales y los soldados pueden casi destruir la vida de un muchacho o de una señorita cuya fe esté puesta en Yeshua.

Agradecería mucho que estuvieran orando por mí y por soldados como yo, ya que hay pocos lugares más difíciles donde permanecer cerca de Dios.

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Las Fuerzas de Defensa de Israel y los Soldados Judíos Mesiánicos

El ejército israelí tiene un importante papel que desempeñar en la historia bíblica, y también en las profecías futuras del fin de los tiempos. En la actualidad hay un par de cientos de creyentes judíos mesiánicos en el ejército israelí. Ellos necesitan nuestras oraciones.

Considere estos pasajes bíblicos que indican la conexión entre Yeshua y el ejército de Israel:

En Josué 5, vemos a Yeshua (Jesús), antes de hacerse hombre, como el Príncipe del ejército de YHVH; sin embargo, no vemos ningún ejército detrás de Él.

En 2 Reyes 6, Eliseo pide que los ojos de su siervo sean abiertos. Él ve los ejércitos celestiales del Señor, pero no ve al que los comanda.

En Apocalipsis 19, vemos tanto a los ejércitos celestiales como a su comandante descendiendo del cielo, pero no vemos una batalla terrenal.

En Zacarías 14, vemos al comandante de los ejércitos, y la batalla terrenal sobre Jeruslén, pero no vemos a los ejércitos celestiales.

En 2 Samuel 5, vemos al ejército celestial de ángeles y al ejército terrenal de Israel trabajando juntos al unísono.

Muchas profecías del fin de los tiempos señalan a la Segunda Venida de Yeshua en el clímax de una gran guerra en la que las naciones de la tierra atacarán Jerusalén. Esta guerra apocalíptica tiene su lado celestial y su lado terrenal. El ejército celestial de Yeshua está conectado con el ejército terrenal de Israel.

Un eslabón importante en esa conexión es el grupo de soldados israelíes judíos (particularmente los oficiales) quienes al mismo tiempo son creyentes en Yeshua. Casi todos los judíos mesiánicos en Israel que tienen 18 años de edad se encuentran enlistados en el ejército.

A lo largo de la última década, o de las dos últimas décadas, los judíos mesiánicos se han ganado una buena reputación en el ejército por ser soldados honestos, patrióticos y trabajadores. Desde que el ejército no se basa en una afiliación religiosa, sino en la calidad del desempeño del soldado, los judíos mesiánicos han encontrado un foro objetivo en el cual su fe puede ser juzgada, no con palabras, sino con acciones de carácter e integridad.

Por otro lado, el ejército no es de ninguna manera un ambiente “espiritual”. Por la misma naturaleza de la guerra, el ejército se basa en una “subcultura” de poder y fuerza, no en amor y sensibilidad. Esto coloca al soldado mesiánico nacido de nuevo en una posición difícil que lo pone “entre la espada y la pared”. Son llamados a caminar en el fruto del espíritu en bondad y paz, en medio de otros soldados que pueden ser en ciertos momentos carnales, indiferentes e incluso crueles.

Una de las tarjetas que citan versículos de los Salmos que llevan los soldados en sus bolsillos. En esta tarjeta se cita Salmos 3:6-7.

Su predicamento me recuerda las interacciones entre David y Joab. David clamó diciendo: “Y estos hombres, los hijos de Sarvia, son muy duros para mí” (2 Samuel 3:39). De pronto caí en cuenta la razón por la que estas reacciones están registradas en la Biblia. Son dadas como un ejemplo para nosotros. David es la imagen de un “creyente lleno del Espíritu” que es soldado. Joab es la imagen de un soldado “que no es espiritual”. Joab y los soldados como él, aunque no están motivados por el espíritu correcto, aun así son utilizados por Dios para lograr sus propósitos.

Joab dirigió al ejército a muchas victorias para el Señor, incluso en la conquista de Jerusalén (1 Crónicas 11). Por otro lado, Joab asesinó a dos generales inocentes, y al final, formó parte de una rebelión en contra de Salomón, el hijo de David (1 Reyes 1).

Creo que junto a los héroes bíblicos como David y Josué, los creyentes mesiánicos en el ejército de Israel, en la actualidad, se encuentran al filo de la guerra espiritual que está llevando a la Segunda Venida de Yeshua y el establecimiento de su Reino en la tierra.

Por favor, ore con nosotros por:

1.  La dirección de Dios para que el ejército israelí cumpla con su destino descrito en las profecías del fin de los tiempos.

2.  Que las Buenas Nuevas del Mesías Yeshua sean difundidas entre los soldados, y que sean respaldadas por un testimonio de integridad personal.

3.  Que los soldados mesiánicos tengan tiempo de orar, estudiar la Biblia y tener refrigerio espiritual.

4.  Por los oficiales mesiánicos que se encuentran actualmente en servicio activo en el ejército israelí.

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Samir Kuntar y la última Carcajada
Daniel Pipes

Israel ha vivido los últimos seis años con mayor intensidad que ningún otro país.

Sus puntos altos: la resurrección de un estado de dos mil años de antigüedad en 1948, la mayor victoria militar en desventaja de la historia en 1967 y el sorprendente rescate de rehenes de Entebbe en 1976; lo cuales han sido triunfos de la voluntad y el espíritu que inspiran al mundo civilizado. Sus puntos bajos han sido humillaciones autoimpuestas: La retirada unilateral del Líbano y la evacuación de la Tumba de José, ambas en 2000; la retirada de Gaza en 2005; la derrota por Hezbolá en 2006; y el intercambio de prisioneros por cadáveres con Hezbolá el verano pasado.

Samir Kuntar a su llegada a Líbano, con todo y uniforme de Hezbolá y saludo estilo “heil Hitler”. Samir Kuntar y sus cómplices cruzaron la frontera libanesa en 1979 y entraron al pueblo israelí de Nahariya. Mató a un policía, luego allanó un apartamento del que tomó a Danny Haran, con su hija de cuatro años, y los llevó a la playa donde le disparó fatalmente al padre y golpeó a la niña con la cacha de su rifle hasta matarla. La madre, Smadar, accidentalmente asfixió a su hijo de dos años, al tratar de ahogar el llanto del niño mientras se estaban escondiendo de Kuntar. Kuntar es considerado el perpetrador de uno de los ataques terroristas más brutales en la historia del país. Fue liberado el 16 de julio de 2008 en intercambio de dos cadáveres israelíes. En Líbano es considerado un héroe, y el primer ministro de Líbano le dio la bienvenida a casa cuando fue liberado.

Los de fuera solamente pueden asombrarse por el contraste. ¿Cómo es que los autores de victorias sublimes pueden repetitivamente traer tanta desgracia sobre sí mismos, y al parecer ser ignorantes del significado de sus acciones?

Una clave tiene que ver con las fechas. Las puntos altos sucedieron durante las primeras tres décadas del estado, los puntos bajos ocurrieron desde 2000. Algo profundo ha cambiado. El estado estratégicamente brillante, pero deficiente económicamente, ha sido reemplazado por lo contrario. Las mentes maestras de los espías de ayer, los genios militares y los pesos completos de la política al parecer han recurrido a la alta tecnología, dejando el estado en manos de enanos corruptos y miopes.

¿De que otra manera uno puede explicar que al reunirse el gabinete el 29 de junio, 22 de los 25 ministros votaran a favor de la liberación de cinco terroristas árabes, incluyendo a Samir al-Kuntar, un psicópata de 45 años y el prisionero más nefasto de las cárceles israelíes, además de 200 cadáveres? A cambio, Israel obtuvo los cuerpos de dos soldados israelíes asesinados por Hezbolá. Incluso el periódico The Washington Post se maravilló ante esta decisión.

El primer ministro Ehud Olmert respaldó el trato con base en que “cerraría este episodio doloroso”, una referencia a que la recuperación de los cuerpos de los caídos en la guerra calmaría la exigencia de las familias por una satisfacción. En sí mismas, ambas son metas honorables, pero ¿a qué precio? La distorsión de prioridades demuestra como un país que fuera formidablemente estratégico ha degenerado en un país supremamente sentimental, un régimen a la deriva en el que el egoísmo autoabsorbente trastoca su razón de ser. Los israelíes, hartos de medidas precautorias y apaciguamientos, han perdido la dirección.

Tan devastadora como fue la decisión del gabinete, peor fue que ni el partido de oposición, el Likud, ni otras instituciones públicas israelíes respondieron con indignación, sino que en general (con algunas excepciones notables) se quedaron sentados en silencio a un lado. Su ausencia refleja los resultados de la encuesta del Centro Tami Steinmetz que demuestra que la población aprueba el intercambio en una proporción cercana a 2 a 1. En resumen, el problema se extiende mucho más allá de la clase gobernante e involucra al resto de la población en un gran porcentaje.

Por otro lado, la celebración lamentable del asesino de bebés, Kuntar, como héroe nacional en Líbano, donde el gobierno interrumpió sus actividades para celebrar su llegada, y el nombramiento de parte de la Autoridad Palestina como “un guerrero heroico”, revela las profundidades de la enemistad que siente Líbano contra Israel, así como su inmoralidad que perturba a cualquiera que esté preocupado por el alma árabe.

El trato tiene muchas consecuencias adversas. Alienta a los terroristas árabes a capturar más soldados israelíes, para luego asesinarlos. Impulsa el estatus de Hezolá en Líbano y legitima a Hezbolá internacionalmente. Envalentona a Hamas y hace que el trato para intercambiar al rehén israelí [Gilad Shalit, preso en Gaza] sea más problemático. Finalmente, mientras que este incidente parece pequeño en comparación con el problema nuclear de Irán, los dos están relacionados.

Los encabezados internacionales que versan sobre “Israel llora, Hezbolá celebra” confirman la visión de Medio Oriente ampliamente difundida, aunque errónea, de que Israel es una “telaraña” que puede ser destruida. El reciente intercambio puede darle al ya apocalíptico liderazgo iraní todavía más razones para blandir sus armas. O peor, como señala Steven Plaut: Al equiparar a los “asesinos de niños judíos con soldados de combate”, el intercambio eficazmente justifica el “exterminio masivo de los judíos en nombre de la inferioridad racial judía”.

Para los preocupados por el bienestar y la seguridad de Israel, propongo dos consuelos. Primero, Israel permanece como un país poderoso que se puede dar el lujo de cometer errores; cierta estimación incluso predice que sobreviviría a un intercambio nuclear con Irán, mientras que Irán no.

Y segundo, el asunto Kuntar podría tener un final feliz sorpresa. Un oficial israelí de alto rango le dijo a David Bedein que ahora, fuera de prisión, la obligación de Israel de proteger a Kuntar ha terminado; a su arribo a Líbano, se convirtió en un “objetivo a ser liquidado. Israel lo va a capturar, y será ejecutado […] habrá un ajuste de cuentas”. Otro oficial de alto rango añadió: “No podemos permitirle a este hombre que piense que puede quedar sin castigo por haber asesinado a una niña de 4 años”.

¿Quién reirá al último, Hezbolá o Israel?

Daniel Pipes es un historiador estadounidense conservador y un comentarista político quien particularmente se enfoca en el Medio Oriente y el Islam. http://www.danielpipes.org/, reimpreso con permiso.

 


Devocionales para Soldados

Los soldados combatientes de Israel tienen pocas oportunidades para tener tiempo a solas con Dios. La oportunidad de leer un capítulo de la Biblia podría ser un verdadero lujo. Para esos momentos de tanta actividad, hemos preparado cuatro folletos devocionales basados en verdades bíblicas. Cada página se puede leer en un minuto. Como la Palabra de Dios es poderosa, tiene la capacidad de levantar el alma; ¡incluso en un minuto! Estos folletos llevan el aliento y las promesas de Dios; agua viva para el soldado cansado.

Estos folletos escritos por Roy Lessin fueron diseñados para caber en los bolsillos de los uniformes de nuestros soldados.

Les agradecemos a los socios de Maoz por hacer que estos folletos fueran una realidad.

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¡NUESTRA CONGREGACIÓN CELEBRA!

El lema de Tel Aviv es: “¡La ciudad que nunca duerme!”. Nos gusta pensar que Tiferet Yeshua es: “¡La congregación que nunca duerme!”. Para los creyentes en Yeshua que continuamente viven en un ambiente hostil: en casa, en la escuela, en el trabajo o en el ejército; la convivencia es una parte sumamente importante de nuestro estilo de vida. Celebramos todas nuestras fiestas bíblicas juntos, ¡que son muchas! Además de nuestros Bar Mitzvahs y Bat Mitzvahs, nuestras Brit Milas (circuncisiones) y dedicaciones. En los diferentes departamentos, se celebran los cumpleaños, tanto en clase como en casa.

De izq. a der. comenzando de la izq. sup.: 1. Bar Mitzvah de uno de nuestros miembros VIP quien ¡acaba de cumplir 13!. 2. Nuestra congregación celebra el Bar Mitzvah ¡con mucha comida! 3. ¡Otra celebración! 4. Oración en nuestro servicio principal por nuestros soldados y policías. 5. Carne asada de los jóvenes.

 

Reunión anual de la Junta Internacional de Maoz

El mes pasado se reunieron los miembros de la junta directiva de Maoz, los cuales provienen de siete países diferentes: EE. UU., Canadá, Inglaterra, Irlanda, Alemania, Brasil e Israel.

Escucharon el avance de Maoz y las actividades de la congregación en Israel, y todos los miembros de la junta nos animaron con su asombro por lo lejos que Dios nos ha traído ha lo largo del año pasado.

También invertimos un tiempo considerable planeando el desarrollo estratégico en cada país miembro. Nosotros en Israel estamos igualmente asombrados del ánimo y la lealtad que cada miembro mostró al reportar su desarrollo del número de socios en su país, incluso en medio de una recesión mundial y enormes catástrofes naturales.

Cada día le agradecemos a Dios por la familia mundial de Maoz, que está trabajando junta para ver que más israelíes vengan a la verdad de la Palabra de Dios hasta el día en el que TODO ISRAEL SERÁ SALVO. 

 

Octubre 2008

Querido Socio de Maoz:

¡Qué días estamos viviendo! Aquí en Israel estamos pegados a Fox News mientras vemos a este terrible monstruo de huracán de 966 kilómetros de anchura golpear a Texas. La destrucción del centro de Houston, en Luisiana y a lo largo de la costa ha cambiado para siempre miles de vidas. Muchos lo han perdido todo.

Siempre que un desastre natural o un desastre generado por el hombre, como la guerra, termina con la vida tal y como la conocemos, nosotros, como creyentes, nos enfrentamos cara a cara con la realidad de que nuestro tiempo sobre la tierra es breve, y que cada día cuenta.

Hemos sido advertidos por nuestro Señor Yeshua: “Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar”.

Por lo cual, mientras tengamos aliento, y mientras nuestros socios todavía puedan trabajar junto con nosotros para llevar el Evangelio de Yeshua el Mesías a nuestro pueblo judío, continuaremos.

Estamos bastante agradecidos por nuestros soldados israelíes que son creyentes; un grupo más de personas que Dios está usando para traer luz a nuestra nación. Estos hombres y mujeres de 19 a 22 años de edad que han vestido el uniforme y se han encontrado en el camino del peligro, definitivamente tienen una voz para nuestros ciudadanos.

Todos los israelíes respetan a nuestros soldados; sin importar que sean asignados al sur (“Hamastán”) o al norte (“Hezbolandia”) o al este (“la tierra de Fatah” en Cisjordania).

¡Los soldados creyentes necesitan nuestras oraciones! Enfrentan tentaciones en todos los niveles; y siempre que un soldado creyente está bajo el mando de un oficial ortodoxo, cabe la posibilidad de ser perseguido severamente.

Su congregación es su refugio. En nuestra congregación, Tiferet Yeshua, en los servicios principales del Sabbath, llamamos a nuestros soldados y policías a que pasen al frente y, con sinceridad, oramos por ellos, por nuestros otros soldados que estén en servicio y por todo el personal militar de nuestra nación. Oramos por su protección y pedimos por su salvación.

Los congresos para soldados creyentes son otro vehículo para ministrarle a nuestros jóvenes. Celebramos varios congresos al año en distintos lugares del país y tenemos el honor de tener algunos de esos congresos en Tiferet Yeshua.

También estamos entrenando a nuestros adolescentes para que estén listos espiritual y mentalmente para su inducción al ejército; para que se mantengan firmes cuando estén en servicio, muchas veces en circunstancias sumamente difíciles. Le pedimos a Dios que los coloque en la unidad correcta bajo el oficial adecuado. La congregación es vital para el bienestar de los soldados creyentes de Israel. Y es para la gloria de Dios que nacionalmente, tenemos más de 200 soldados nacidos de nuevo sirviendo a nuestro país para proteger nuestras fronteras y a nuestros ciudadanos.

Su ayuda como socio que nos permite mantener “las luces encendidas” en Tiferet Yeshua es esencial para que podamos ministrarle a estos soldados y policías. Gracias a su ayuda hemos podido rentar dos pisos de un edificio en el centro de Tel Aviv (una de las ciudades más caras del mundo) durante ocho años para ministrar a las necesidades de cada grupo de edad: niños, adolescentes, soldados, adultos jóvenes; a todos.

Solamente la renta y los servicios de 929 metros cuadrados en una parte pobre de la ciudad es de más de $12,000 dólares y el presupuesto de nuestra congregación es del doble. Nuestros miembros, son bastante generosos, ya que a pesar de tener muy poca riqueza material de este mundo, diezman y ofrendan, con lo cual se paga la mitad de los gastos de la congregación.

Usted, nuestro Socio, está entre los que fiel y consistentemente nos han ayudado a cubrir la otra mitad para que nuestra congregación pueda seguir siendo una luz en el centro de Tel Aviv. La congregación es una parte vital de la visión y esfuerzo de alcance de Maoz Israel Ministries.

¡Que su luz siga brillando en Tel Aviv hasta que Yeshua regrese!

Sus socios en Israel,

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Ari y Shira Sorko-Ram

 

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